Estuvieron casados 57 años y antes de fallecer ella le reveló un escalofriante secreto



La mayoría soñamos con encontrar a la persona “indicada” que se quede a nuestro lado de por vida, justo como le pasa a Allie y a Noah en la película “The Notebook” (Diario de una pasión). Los pañuelos en el piso al terminar de verla reflejan nuestro deseo de tener algo así un día.

Y aunque es cada vez más difícil toparse con un matrimonio sólido, dispuesto a apoyarse en todo momento sin importar los retos que deban enfrentar, la pareja de la que platicaremos hoy permaneció junta casi 70 años, y su amor fue tan grande que incluso fallecieron tomados de la mano y con sólo minutos de diferencia. 



Isaac nació en Uruguay, en 1926. Cuando él era joven su familia se fue a vivir a Argentina. El cambio de residencia lo llevó a conocer a Teresa, nacida en 1928, en Mar del Plata, quien sería el amor de su vida. 




Como no vivían cerca, durante el noviazgo se escribían cartas y esperaban pacientemente la respuesta. Su relación se fortaleció de tal forma que los llevó a contraer matrimonio; durante los casi 60 años que vivieron juntos nunca dejaron de demostrarse el gran amor que se tenían.


Aunque tenían buena vida en Argentina, en 1968 la pareja emigró a Estados Unidos con sus 3 hijos, en busca de mejores oportunidades. Se establecieron en Chicago, Illinois, donde Isaac logró buen éxito con una distribuidora de carnes Kosher, dándole mejor vida a su familia gracias a su amor, esfuerzo y dedicación.

Uno de sus hijos comentó: “Nunca tuvieron una gran casa ni ningún otro lujo. Siguieron viviendo con sencillez. En realidad todo lo invirtieron en nuestra educación”.


A los 80 años Teresa fue diagnosticada con Alzheimer. Isaac buscó tratamientos y posibles curas para ayudarla, y rechazó la propuesta de los hijos, de llevarla a una casa de asistencia para que estuviera bien atendida por un equipo médico; argumentó que nadie podría cuidarla tan bien como él, que tanto la amaba. 


Cuando ya no pudo hacerse cargo de ella tuvieron que llevarla al asilo, pero él no dejó de visitarla ni un solo día y siempre buscó la manera de hacerla feliz y de mostrarle su infinito amor. 


A los 91 años Isaac cayó en cama por una fuerte gripa mientras Teresa, de 89, tuvo complicaciones por causa de neumonía, y ambos fueron hospitalizados. Sus hijos pidieron que estuvieran en el mismo cuarto, y una de sus nietas les juntó las manos para que se sintieran cerca y no tuvieran miedo. “Pensé que les ayudaría saber que estaban juntos”, declaró Debbie Handlers a los periodistas. 


Teresa falleció primero pero antes de partir y sin soltar la mano de Isaac le reveló un escalofriante secreto. 

Teresa confesó que le había sido infiel cuando apenas iniciaban con su matrimonio y que su primer hijo había sido producto de esa infidelidad. Con lágrimas en los ojos le suplicó que la perdonara y le juró que en ningún momento lo dejó de amar. 

Isaac respondió que sabía la verdad, que estaba consciente de lo que había pasado y que no era padre biológico de su primer hijo. 

Finalmente le dijo a su amada que lo que había pasado no importaba, pues él la amaba y la seguiría amando para toda la eternidad, incluso después de la muerte. 

Tristemente Isaac murió 40 minutos después, mientras aún sostenía la mano de Teresa entre sus dedos.  


Los familiares de Isaac y Teresa dijeron en el servicio funerario que, a pesar de que su dolor era muy grande, sabían del inmenso amor que se tenían y que no podrían vivir el uno sin el otro, por lo que estaban tranquilos de que partieran juntos.

Recomendados
Recomendados