La ex de su esposo le prendió fuego. 2 años después se quita la máscara y luce así:


Han pasado casi cinco años dese que Dana Vulin, una chica de 28 años de Australia vio su vida cambiar por completo al estar de cara a cara con la muerte. En aquel entonces, una mujer le quemó el rostro y el cuerpo por un ataque de celos. Tuvo que someterse a más de 300 cirugías y además, justo en medio de la tragedia, recibió una terrible noticia que la hizo pensar que moriría en cualquier instante.

Hoy queremos compartir contigo su impresionante historia, pues vale la pena reconocer a esta heroína que demostró cómo la seguridad en ella misma, el apoyo de sus seres queridos y la fe en Dios, se convirtieron en las armas que le impidieron darse por vencida, su amor por la vida fue más grande que cualquier desgracia.



Todo inició cuando Dana fue a una fiesta con sus amigos y ahí conoció a un chico con el que platicó un poco. Él era un hombre divorciado y su exesposa, Natalie Dimitrovska, los había visto juntos. No importaba si sólo habían sido unos cuantos minutos, los celos la enloquecieron y decidió que Dana debía pagar por “haberse metido con su hombre”…



Por semanas planeó su venganza y mientas tanto, hostigaba a Dana con llamadas telefónicas, donde realizaba las peores amenazas que pudieras imaginar. Aún así, la joven jamás imaginó el infierno que estaba por vivir. 

Una noche bajo la influencia de varias drogas, Natalie logró entrar al departamento de Dana. Nunca se supo cómo lo logró, pero ahí estaba, frente a la cama de Dana, viéndola dormir plácidamente sin imaginar el infierno que la esperaba. Natalie se acercó a la joven, la destapó para tener mejor acceso a todo su cuerpo y la roció con combustible, todo pasó en cuestión de segundos y Dana no pudo reaccionar a tiempo. Lo peor fue unos cuantos segundos después, cuando la mujer le prendió fuego Dana. 


Mientras Dana buscaba ayuda escuchaba cómo Natalie se burlaba de ella diciendo que “había arruinado su linda carita”, reía sin parar y mostraba el menor signo de arrepentimiento. Los gritos de Dana eran aterradores, sabía que sólo estaría consciente por poco tiempo y que debía gritar lo más que pudiera para que alguno de sus vecinos pudiera ayudarla, si es que Natalie no aprovechaba la ocasión para hacerle algo más. Su vista se empezó a nublar, el dolor era insoportable y simplemente, llegó un momento donde ya no pudo más, todo se nubló y cayó al suelo.

Cuando despertó ya estaba en el hospital, Dana fue informada de que el 60% de su cuerpo tenía quemaduras de tercer grado y el proceso de recuperación será largo y doloroso. Su madre no podía reconocerla por lo deforme que estaba, quedaba poco de esa niña que había enseñado a dar sus primeros pasos, la que había acompañado a buscar su vestido de graduación o que le había contado del chico que le rompió el corazón cuando estaba en secundaria. Lo que tenía en frente parecía ser otra persona, pero aún en medio del caos, Dana le demostró a su familia y a sus amigos que esto no la vencería, aunque había momentos donde quería desaparecer del mundo. 


Para su recuperación, fueron necesarias más de 300 cirugías y en el proceso, recibió otro terrible diagnóstico médico: tenía cáncer cervical. Esto provocó que fuera sometida a otros tratamientos además de la reconstrucción de su rostro. Recibió quimioterapia y después la operaron para quitarle todo el tejido que tenía células cancerosas. Afortunadamente Dana superó esa difícil prueba. 


 “Lo más fácil era morir pero nunca he sido de las que se van por ese camino”, declaró Dana en una entrevista con un canal local. Por años se practicó diversas cirugías y hoy, poco a poco, ya empieza a lucir como antes además de haber sobrevivido al cáncer.  

Para mostrar al mundo cómo iba su proceso de recuperación, decidió participar en un programa de televisión. Por semanas el equipo de producción la acompañó en sus actividades cotidianas, siempre usaba la máscara a donde quiera que iba y ni a su familia le había mostrado el resultado de las operaciones que le habían realizado. 


Por fin llegó el día. El canal de televisión mostraría entrevistas y videos que narraban sus tragedias, después entraría un segmento en vivo donde después de varios años, estaría sin máscara. Dana se puso un vestido hermoso, arregló su cabello y se maquilló tal como lo hacía años atrás antes del ataque con ácido. Mientras esperaba la señal para salir al escenario, volvió a sentir que había recuperado su vida por completo.


Cuando Dana apareció frente a las cámaras, nadie podía creer lo hermosa que lucía. Claro, había algunas marcas del ataque pero su recuperación había sido impresionante y además, había demostrado al mundo que nada podría vencerla si ella no lo permitía.


Su recuperación le permitió testificar en contra de Natalie, quien recibió una condena de 17 años y aún frente al juez, no se arrepintió del crimen, estaba molesta de ver que la joven había sobrevivido y Dana, aún después de todo lo que sufrió en su recuperación, la perdonó. 


Antes Dana sentía que era nadie, simplemente una mujer sin rostro pero hoy presume su cara con orgullo y las cicatrices de su cuerpo pues asegura que si alguien le pregunta por él, se siente extremadamente orgullosa.


“Espero que vean la fuerza, el poder, la confianza, el amor propio, el coraje y la determinación” mencionó Dana al estar frente a las cámaras, un mensaje que sin duda nos hace reflexionar sobre la actitud que tomamos al enfrentar una dificultad. Dana es un gran ejemplo de lo fuerte que una persona puede ser cuando se lo propone…

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