Los peores errores que las mujeres comenten en la cama. Por el #4 te dejará de amar


Las mujeres son muy dadas a criticar el trabajo que hace el hombre en la cama. Que si apenas llega a los 5 minutos, que acaricia como un bebé, que no pone los dedos donde deben ir, y hasta que lo tiene chiquito... ¿Y ellas? Tener relaciones no se trata de complacerlas como si fueran reinas exigiendo deberes a sus esclavos. Las chicas también deben esforzarse bajo las sábanas, y cometen cada error…, que si todos los varones se reunieran para platicar sus experiencias, ¡seguro harían una manifestación! 



La mayoría de los hombres no van por ahí gritando los errores de su chica (aunque algunos son más chismosos que tu vecina de la colonia); el chiste es que la caballerosidad mantiene esos ‘‘detallitos’’ en el anonimato. Pero si no te dicen tus fallas, ¿cómo vas a mejorar? 



Estos son los errores que ellos odian que cometas en la cama: 

1. Ellos NO quieren siempre. 


¡A ver, a ver! Sí sabes que tu chico también es un ser humano, ¿verdad? No está diseñado para satisfacer sólo tus ganas en la cama, tiene otras actividades como trabajo, escuela y labores en casa… ¡Se CANSA, y eso no significa que se está tirando a toda la cuadra! 

2. Si él termina antes...


Las chicas creen que porque él se vino antes y ellas apenas estaban calentando motores, se tienen que resignar. ¿Por qué? Tienes derecho a terminar. Ni siquiera necesitas hablar, sólo vuelve a prender la mecha ¡y listo! 

3. Obsesionarte con tu cuerpo. 


¡Qué flojera! No hay nada más mata-cachondeo en la vida que una mujer que en plena acción empieza a recitar su lista de defectos: que si la lonja, la celulitis, estrías... ¡YA! Si él no quisiera estar ahí, no lo haría y punto. ¡Quiérete! 

4. No decirle lo que te gusta.


¿Por qué las mujeres piensan que los hombres tienen una especie de poder que les lee la mente? Para que tu chico sepa lo que te gusta necesita conocerte, pero si no le dices lo que te agrada y lo que no, ¿cómo rayos no quieres acabar con tu cara de amargada? No son adivinanzas. Mueve esas manos y ¡guíalo! 

5. Negarte siempre a lo que tu pareja te pide. 


‘‘No tengo ganas’’, ‘‘me duele la cabeza’’, ‘‘esa posición no me gusta’’, ‘‘ni que fuera una zorra’’, son algunas frases que usan las chicas para negarse a hacer algo en la cama. Es claro que no vas a querer hacerlo siempre pero, créeme, llega un punto en el que se cansan de tantos ‘‘No’’, y hay varias que les dirían ‘‘’’. 

6. ¿Disculpa? ¿Llorar? 


La cosa está mejor que nunca, esa noche se entregaron con ganas: posiciones nuevas, caricias, besos, mordidas, y los dos llegaron al punto máximo. ¿Y quieres poner final dramático? ¿Por qué? Es muuuy incómodo ver que termines llorando. Él sólo quería hacer un buen trabajo y tus lágrimas los trauman. 

7. Sonidos exagerados. 


El hecho de que los hombres se enciendan al escuchar gemir a una mujer, NO significa que tengan que gritar como si las estuvieran acuchillando. ¡Calma! Hablo en serio, actúen NATURAL porque si no lo único que van a provocar es que se preocupe y que su ‘‘amiguito’’ se apague. 

8. ¿Muñecas inflables? 


¿Quién les dijo que se tenían que sentar y esperar que todo lo haga él? ¿Acaso son muñecas inflables, como para sólo llegar y tirarse en la cama? ¡Ternuras, hay que MOVERSE y ser creativas!

9. Calzones de abuelita. 


Con el tiempo le vas hallando el modo a tu pareja y sabes cuándo puede que se le antoje ‘‘hacerlo’’. Entonces, ¿por qué demonios decides ponerte los calzones más anti-provocativos de tu ropero?  Simplemente le bajas las ganas. 

10. Ponerte exigente si termina antes. 


Nunca falta la berrinchuda e insaciable en el cachondeo, que lo único que hace es poner su cara de molestia y quererse ir a casa en ese instante. El hombre NO tiene idea de qué le pasa y ella no puede decir que quería más, porque parece que en ese momento su cerebro no trabaja. ¡Hablen! 

11. Hacerse la ‘‘santa’’. 


Estamos en pleno siglo XXI, los hombres saben que conseguir a una chica ‘‘pura’’ es casi como hallar una aguja en un pajar. Si les toca se sienten afortunados pero si no, ¡LES VALE! Dejen de mentir que no han estado con nadie sólo para quedar bien. Ni siquiera disfrutan el momento; además, puede que su táctica les salga al revés y las dejen por inexpertas. 

12. ¿Boda? Pero si nos acabamos de conocer...


Mujeres, por lo que más quieran, dejen de querer vivir una película romántica. El hecho de entregarse a un chico no lo convierte en el hombre de su vida (al menos no la primera noche). No empiecen a fantasear con boda, casa, hijos y hasta el perro, sólo por un acostón. 

13. Irse directo a su ‘‘amiguito’’. 


Pongámoslo así: ¿a ustedes les gusta cuando llegan y luego luego les meten los dedos o su ‘‘amiguito’’...? Bueno, ellos también necesitan estimulación. No corran como psicópatas a querer devorar o jalar a su ‘‘amiguito’’.

14. La calienta hue...


Lo sé, a veces es divertido el juego de provocar a la pareja hasta que no pueda más, ya sea con mensajes, indirectas o miradas de ‘‘hagámoslo aquí’’. ¿Y luego? Niñas, por respeto a la comunidad masculina, dejen de calentar el boiler si no se van a bañar. Lo que para ustedes es un juego, para los chicos es un dolor que hasta morado les deja allá abajo. 

15. Meterle los dedos por atrás. 


¡Wow, wow! ¡Tranquilas! Eso de meter los dedos por atrás y sin avisar no es nada agradable, menos si apenas está empezando el juego. Luego los agarran desprevenidos, y ¡para qué quieren! 

16. Morder allá abajo. 


Chicas, cuando ellos dicen que les gustan las fieras en la cama no se refieren a que muerdan a lo bestia a su ‘‘amiguito’’. Es más, ¿por qué lo muerden? Sí saben que tiene terminaciones nerviosas y se pone más sensible en el juego de caricias, ¿verdad? 

17. Aplicar la de marcar territorio. 


Ellas lo saben pero se hacen las que no se dan cuenta: la mayoría de los hombres detesta amanecer con un millón de chupetones en el cuello... ¿y rasguños en la cara?, ¿de verdad era necesario? 

18. Olvidar la higiene. 


¿A ustedes les gustaría que las tocaran con las uñas largas y llenas de mugre?, ¿besarlo y que le huela mal la boca? Bueno, los chicos también agradecen cuando no traen una selva allá abajo y las caricias en las piernas no se sienten como tocar un nopal. 

Y tú ¿cuál es el peor error que has cometido en la cama?

Recomendados
Recomendados