Mi novio estaba por dejarme, pero hice esto y ahora no puede estar sin mi


Escuchamos por aquí y por allá que los hombres se quejan de poco sexo, que las mujeres queremos seducción, romanticismo, palabras bonitas, etc. Y la verdad es que como dicen por ahí, cada cabeza es un mundo, cada pareja es diferente y cada quien tiene necesidades distintas.



Si bien en la felicidad de la pareja intervienen diferentes factores, la satisfacción sexual es sin lugar a duda esencial para lograr una buena estabilidad, por lo cual cuando la intimidad no es muy satisfactoria tal vez sea momento de buscar alternativas, lo mismo sucede si te falta información en materia de sexualidad, si necesitas resolver un problema que te hace sentir mal y contamina tu relación de pareja, o si te gustaría adquirir herramientas para mejorar la calidad de tus relaciones sexuales.




Aunque todavía no es una práctica común visitar al sexólogo, hacerlo debería convertirse en algo frecuente, pues no solo contribuirá  a que nuestra vida sea más placentera, sino que incluso podría salvar tu relación. 

Un especialista en sexología ofrece alternativas para mejorar la intimidad en pareja y ofrece más opciones eróticas para mejorar tu vida sexual, incluso, un sexólogo puede ser de gran ayuda para replantear una relación. 


Por ejemplo, te puede ayudar a descubrir nuevas zonas en tu cuerpo y disfrutar de los cinco sentidos, juegos sensuales que tal vez no sabías que estaban a tu alcance, complementar el sexo con algo mucho más allá de la penetración, así como terminar con el aburrimiento y la rutina sexual.


Algunas señales de alerta pueden ser:

- Pretextos para no tener tiempo a solas

- Fingir enfermedades para no tener relaciones sexuales

- Anteponer otras actividades como escuela, trabajo, amigos, tareas.

- O simplemente no disfrutar el sexo.

No se trata sólo de impotencia, frigidez o falta de apetito sexual, ir al sexólogo se trata de que tú y tu pareja logren expresarse mejor, también en el plano sexual. 

Se necesita apagar el piloto automático y ocuparse de la intimidad entre los dos, abrirse espacio para el jugueteo, la espontaneidad y las fantasías. 


El sexólogo enseña a la pareja a reconocerse, encontrarse de nuevo a través del diálogo, ser un equipo de apoyo, darse tiempo para las reflexiones y realizar ejercicios para reforzar el vínculo en casa. 


Muchas parejas y matrimonios que pasaban por momentos difíciles han encontrado respuestas después de haber ido con un sexólogo, se entienden y comunican mejor, regresan a disfrutar actividades que hacían al inicio de su relación, se abren espacio para todo aquello con lo que no están de acuerdo y crean nuevas formas de convivencia que provocan que la intimidad aumente o regrese a ellos.


Si aún no lo has hecho y te sientes en un momento donde ya no sabes qué hacer, no dudes en consultar a un sexólogo, tal vez ahí encuentres la guía que necesitabas y nuevas estrategias para vivir plenamente la sexualidad con tu pareja.

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